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Reflexions – Mentides

Fà una estona pensava en que les mentides més perilloses són les que ens diem a nosaltres mateixos. Al llarg de la meva vida, per diferents motius, m’he mentit unes quantes vegades per tal de no afrontar una situació. També és un tema freqüent a les sessions amb els meus clients. És com si no existis la situació si no la reconeixem. Trist però cert. És una traïció a nosaltres mateixes, oi?

 

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Reflexiones – Quién seré?

¿Te ha pasado que, cuando piensas en hacer un cambio interno muy profundo, te aparece el miedo a no saber quién eres? A mi si. Parece que nuestra cabeza necesite que hagamos cambios poco a poco para resituar la imagen que tenemos de nosotros mismos y por tanto saber quiénes somos. Quizá sea por el miedo a nuestra sombra o quizá sea por el miedo a brillar mucho o quizá, simplemente, sea por no saber quienes seremos y cómo afectará a nuestra vida y a nuestras relaciones.

Si hablo en mi experiencia personal hoy soy mucho más y mejor que hace 30 años. Mi vida tiene infinitamente más riqueza y perspectiva de lo que podía llegar a imaginar. Así que habrá que seguir ampliando, expandiendo y poniendo luz a nuestra sombra y a nuestros miedos. No concibo otra manera de ser más yo.
Y tú, ¿cómo sientes este tema?

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Reflexions – dir que NO

De vegades és molt necessari, i desagradable, dir que NO però el positiu és que l’altre sap a que atenir-se i és coneixedor dels teus desitjos o intencions. SI ho personalitzo, prefereixo mil vegades un NO clar a una resposta o actitud ambigua que acaben generant situacions confuses i desagradables.

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Reflexions – POR

«Les nostres pors no eviten la mort; frenen la vida«- l’ofici de viure.
La meva reflexió és, que no és tant la por la que et frena, sinó tu mateixa et frenes quan sents por. Notar la meva por, respirar-la, no permetre’m fer-me petita i tirar endavant són les claus per mi. Al final, el que importa és el que fas o no fas i no tant si senties por o no abans de fer-ho.
I tu, com ho fas per no deixar-te frenar?

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Confia

Sóc mes que conscient que de vegades sembla que tot està en contra nostra o que hi han moments en què la vida ens porta una bona dosi de dolor i/o por però, si miro enrera, sento que tot el que he viscut m’ha fet créixer, desenvolupar recursos interns i sentir-me cada dia més capaç, sabia i sòlida. És per això que decideixo confiar i mirar cap al futur amb curiositat, alegria i esperança. Fruit d’aquestes reflexions tenim aquesta preciosa il·lustració que l’il.lustradora Vèlia Bach ha creat per mi.

Soy más que consciente que a veces parece que todo está en nuestra contra o que hay momentos en que la vida nos trae una buena dosis de dolor y/o miedo pero, si miro atrás, siento que todo lo que he vivido me ha hecho crecer, desarrollar recursos internos y sentirme cada día más capaz, sabia y sólida. Es por eso que decido confiar i mirar hacia el futuro con curiosidad, alegría y esperanza. Fruto de estas reflexiones tengo esta preciosa ilustración que la ilustradora Vèlia Bach ha creado para mi.

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Déjate llevar por el <3

Tu corazón físico es el motor de tu cuerpo y tu «corazón» es el motor de tu amor, generosidad, compasión, valores y te impulsa hacia lo que quieres. Así que te propongo que te dejes llevar por él.

Vèlia Bach (ilustradora) ha puesto imagen a mi idea y mira que belleza!

Deixa't portar Ana Cuesta Sabadell

Deixa't portar pel cor Ana Cuesta Sabadell

 

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Cúanto más respiro más siento la vida

¿Qué cierto, verdad?

Tanto en mis años trabajando con personas, cómo en mi proceso personal, he podido observar que cuando no nos gusta lo que estamos sintiendo o pensando, una de las cosas que hacemos es respirar de manera superficial. Y llega un momento en que esta manera de respirar se convierte en automática y por tanto hace que sintamos menos.

Fruto de la colaboración con Vèlia Bach (ilustradora) han nacido estas bolsas que ya pasean por Sabadell y el vallés, invitando a recordar que si respiras más, sientes más y por tanto, todo se vuelve más real e intenso.

¿Te gustan?

 

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Usar el cuerpo para sanar los traumas

Hoy comparto contigo un interesante artículo con el que no puedo estar más de acuerdo.
Lo que yo te ofrezco es, usando el tacto, movimiento, respiración y comunicación verbal, un contexto donde poder conectarte con tu potencial sanador y recuperarte de los efectos de tus experiencias pasadas para conectar más auténticamente con tu presente. Contacta conmigo para más información.

ana cuesta método grinberg sabadell memoria del cuerpo

 

La ciencia de cómo usar el cuerpo para sanar los traumas.

Tenga un origen físico –abuso o lesión– o no, el trauma siempre se manifiesta en nuestro cuerpo y en nuestra sensación de seguridad y vinculación con los demás. Sin embargo, muchos de los tratamientos para sanar traumas sólo se enfocan en la psicoterapia y no en la necesidad del cuerpo de sentirse seguro y a la vez conectado, pues esto es una bisagra que a la vez necesita distancia y cercanía y en ello yace la complejidad de la curación. Paradójicamente, en el trauma aquello que más se teme –el contacto con las demás personas– es lo que más se necesita para retomar fuerza psicoemocional.

En su libro The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma, el investigador Bessel van der Kolk explora de manera brillante la relación entre el cuerpo y el trauma. Reproducimos aquí algunas citas esenciales que muestran este vínculo (traducidas del siempre excelente blog Brain Pickings). Van der Kolk enfatiza que:

Poder sentirse seguros con otras personas es quizás el aspecto principal de la salud mental; las conexiones seguras son fundamentales para llevar vidas satisfactorias y significativas.

Esto mismo lo notó Viktor Frankl en los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial: aquellos que tenían fuertes conexiones con sus familias, aquellos que tenían un sentido de vida –que generalmente era dado por los demás– podían superar con mayor solvencia las terribles condiciones a las que se enfrentaban. Van der Kolk continúa:

Uno de los efectos más perniciosos del trauma es que perturba las habilidades para leer a los demás, lo que hace que el sobreviviente de un trauma tenga menos capacidad de detectar el peligro o suela percibir erróneamente que hay peligro cuando no lo hay.

Por supuesto, esto va haciendo mella en nuestra capacidad y disposición para empatizar, pero la cura está en esas mismas relaciones con las cuales no logramos conectar:

Recibir apoyo social no es lo mismo que estar en presencia de los demás. La clave yace en la reciprocidad: ser realmente escuchado y visto por las personas que te rodean, sentir que existes en la mente y en el corazón de los demás. Para que nuestra psicología se calme, sane y crezca necesitamos un sentimiento visceral de seguridad. Ningún doctor puede escribir una receta para la amistad y el amor: estas son capacidades complejas que se ganan. No necesitas una historia de trauma para sentirte demasiado consciente e incluso apanicarte en una fiesta con extraños –pero el trauma puede hacer que todo el mundo se convierta en una reunión de extraños.

Van der Kolk identifica el problema como una carencia de nuestro modelo de enfermedades mentales, el cual pasa de largo las siguientes cuatro verdades:

(1) Nuestra capacidad de destruirnos el uno al otro es igualada por nuestra capacidad de sanarnos el uno al otro. Restaurar relaciones y comunidades es central para restaurar nuestro bienestar.

(2) El lenguaje nos da el poder de transformarnos al comunicar nuestras experiencias, ayudarnos a definir lo que sabemos, y encontrando un sentido común de significado.

(3) Tenemos la habilidad de regular nuestra fisiología, incluyendo algunas de las funciones llamadas involuntarias del cuerpo y del cerebro, realizando actividades como la respiración, el movimiento y el tacto.

(4) Podemos cambiar las condiciones sociales para crear ambientes en los que los niños y los adultos se sientan seguros y puedan prosperar.

El modelo propuesto busca entender la salud como un fenómeno participativo en el que las personas no se conciben como pacientes aislados sino como miembros de una comunidad que está en proceso de sanación. Esto permite reconocer que uno de los fundamentos esenciales que fomentan la salud es justamente el contacto significativo con los demás, la sensación que importas y que no estás solo, psicológicamente pero también físicamente.

Lo que se busca lograr en el caso de las personas con traumas es restaurar la capacidad de intimidad:

Lograr cualquier tipo de intimidad profunda –un abrazo fuerte, dormir con alguien más o tener sexo– requiere permitirse experimentar una cierta inmovilización sin miedo. Esto es realmente desafiante para las personas con traumas, ya que tienen que discernir cuando están a salvo de cuando están en peligro para activar sus defensas. Esto requiere tener experiencias que refuercen el sentido de seguridad física.

Es decir, necesitan ser tocados (poco a poco), estrechados, entrar en zonas de confort en las que la vulnerabilidad no se ve luego violada y lastimada; dejarse aprisionar por el afecto. De aquí la necesidad de desarrollar terapias corporales de reconocimiento del cuerpo y de relajación con el propio y cuerpo y con la presencia de los demás (crear un espacio psicofísico en el cual la persona pueda ser tocada). El cuerpo es memoria extensa y dinámica y puede lo mismo que encerrar nuestros traumas desbloquearlos liberando energía. Esta energía generalmente se libera a través del movimiento y del tacto.

La sanación está en nosotros, pero ocurre a través de los demás.

*fuente pijamasurf.

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Depende del punto de referencia

Casi todo es relativo y depende de nuestro punto de referencia. Cuando tienes 10 años te parece que a los 30 ya se es viejo, en cambio si tienes 70 quizá te parezca que se es viejo a los 90. Lo que si me parece que es envejecer es dejar de querer aprender, de mejorar y de brillar a tu máxima potencia.